| El Congreso estadounidense recibió una pelota desinflada de manos del presidente Obama cuando, luego de acordar aumentar el tope al endeudamiento y reducir los gastos públicos, el ejecutivo pide a los congresistas tomar medidas para hacer que la economía más poderosa del mundo reencause su ritmo de crecimiento. La economía estadounidense, con todo y su fuerza, se parece a la figura del viejo zorro, herido e intentando levantarse. Sí, la economía estadounidense está herida, mal herida y después de dos años de inyecciones monetarias no logra reencausarse, todo lo contrario, hemos vistos los espectáculos de los últimos días, incluyendo la caída bursátil de este lunes. Ya no hay burbujas financieras en el camino, aunque la caída de la producción económica en los países del G-20 y la tela araña de la deuda soberana pudieran arrastrar a nuevas crisis financieras, tanto en Europa como en Estados Unidos. El espectáculo del “viejo zorro” del capitalismo intentando levantarse se agrava con los deprimentes resultados militares en Afganistán y la renaciente actividad insurgente en Iraq. Es la vuelta a los símbolos que tipificaron la caída de imperios muy poderosos, el derrumbe y la estampida militar, todo al mismo tiempo. Es obvio que Estados Unidos se comportaron de manera irresponsable, sin ver que el mundo cambiaba poco a poco en las últimas dos décadas. Sí lo notaron, pero pensaron que el cambio lo necesitaban otros y no ellos. Es la moraleja que debe explicar la borrachera del gasto fiscal, viniendo desde un superávit en el gobierno de Clinton, exhibida sin remordimiento por el último de los Bush. Mientras el “viejo zorro” intenta levantarse, las voces de expertos económicos estadounidenses se concentran en su país, dándose cuenta que necesita consejos como ellos mismos dieron a la crisis europea en el último año. Claro, todos coinciden en el enorme ajuste económico que requiere el “viejo zorro” para poder levantarse. Ajustes por el lado del gasto que pudieran llevar a ver tropas y medios militares abandonados en los teatros de guerra por falta de recursos para devolverlos a casa. También deben venir ajustes fiscales por el lado de los ingresos, los nuevos impuestos a los ricos estadounidenses rebajados por Bush. Recortes de gastos y aumentos de los ingresos tributarios pudieran ayudar al “viejo zorro” a levantarse y andar. Esperemos que así sea. Félix Calvo |