La celebración en el país de la Asamblea de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina (COPPAL) el pasado fin de semana proporcionó un escenario ideal para exhibir de la “Detente”, especie de pacto de no agresión y cooperación, que ha tenido lugar entre los principales dirigentes de las mayores fuerzas políticas dominicanas: el PLD y el PRD.
Aparte de los temas que parecían obligados en un cónclave de ese carácter, como los de Honduras y Haití, sobre los cuales había un acuerdo generalizado, y la firma de una “Declaración” insulsa, fue poco lo que pudo tratarse de interés para el país, por lo cual lo importante resultó una especie de “retrato de familia” que se hizo para santificar su alianza para profundizar un déficit institucional que establecerá a la República como el Estado más atrasado del planeta, con una Constitución peor que las de Trujillo y Balaguer.(haz click y continua el articulo)
