La Convocatoria a la Comisión Política del PRD para Hoy, 17 de noviembre del 2009 se produce sin que se presenten signos convincentes de que esté en proceso una solución real de la grave crisis institucional que nuestro partido padece en la actualidad.
Tanto la composición del Comité Ejecutivo, como de la propia Comisión Política están cuestionadas. A los conflictos por la falta de transparencia de los resultados de la realizada XXVII Convención, ya de por sí preocupantes, se suman los que surgen de las reservas Y de las cuotas. No hay evidencias DE que eso mejoraría con la sesión a celebrarse en esta fecha.
Ante esta situación, el Foro Renovador no quiere hacerse copartícipe de la autodestrucción del Partido, no importa cuales sean las decisiones que se alcancen en esta atmósfera de hostilidad e incomprensión que se respira.
En cambio, queremos dejar constancia de nuestra posición, que puede resumirse en los puntos siguientes:
Reconocer que el presidente del partido, Ing. Miguel Vargas Maldonado, concitó en el momento de su elección el apoyo generalizado de sus dirigentes y simpatizantes. Por ello está en el deber de propiciar la concertación interna de los/las perredeístas; construyendo así la unidad partidaria que Peña Gómez predicó y que garantiza los triunfos electorales del PRD.
Respetar los espacios de otros dirigentes y fuerzas que son necesarios para triunfar en las elecciones congresionales y municipales del 2010 y en las presidenciales del 2012.
Reclamar que se revisen los votos cuestionados de la XXVII Convención por una Comisión transparente y confiable, que podría ser la propia Comisión Organizadora de la XXVIII Convención compuesta en gran parte por compañeros de incuestionable honestidad y responsabilidad.
Que se revisen las decisiones de la Comisión Política que sean contrarias a la letra y el espíritu de nuestro Estatuto orgánico y al Proyecto de Ley de Partidos Políticos. Que se limite la reserva de candidaturas, y que esa reserva la distribuya la Comisión Política teniendo en cuenta no sólo las posibilidades de los precandidatos, sino la proporcionalidad de los votos de los integrantes de ese organismo, DE ACUERDO A la hoja de servicios partidarios y al perfil profesional y ético de los propuestos.
En cualquier caso, estamos de acuerdo con que haya reuniones de concertación entre los diferentes sectores y fuerzas del Partido, aunque respetando el poder del voto y de las mayorías. No creemos ni hemos hablado de acuerdos de aposento entre grupos ni de camarillas al margen de los organismos estatutarios del partido.
Debe evitarse la apelación ante organismos ajenos al Partido para dirimir conflictos. Las intervenciones externas debilitan moral y políticamente al PRD ante la opinión pública, ya que debemos demostrar responsabilidad y transparencia en el manejo de nuestras contradicciones.
Después de importantes avances en el camino de la unidad partidaria y del descrédito galopante de la política del gobierno y del PLD, fruto de sus desaciertos y abusos, hay en la actualidad un reflujo en el apoyo público que nos puede llevar a fracasar en la próxima cita electoral del 2010, y a nuestro pueblo a una nueva frustración colectiva de imprevisibles consecuencias en los órdenes político, económico y social.
En los años 1977, 1982, 1985 y 1997 la unidad del Partido se mantuvo gracias a las iniciativas y sacrificios de nuestro inolvidable líder José Francisco Peña Gómez.
En 1986 y 1990 los enfrentamientos entre salvadoristas, majlutistas y peñagomistas dividieron al Partido y decretaron su derrota electoral. En el 2002 el intento de reelección del PPH modificando la Constitución para esos fines dividió al Partido y a su masa electoral, generando un ambiente negativo que propició la derrota del 2004; y en el 2006 el atropello a muchas legítimas aspiraciones para beneficiar amigos y una alianza contranatura con la derecha política, produjo otro fracaso electoral.
Si las cosas siguen como van, con un sector dominante queriendo imponer sus criterios y candidatos, en nombre de una mayoría que no es consultada previamente, se producirá la frustración de los descartados de esos procesos; y unos resultados desfavorables en la consulta electoral del 2010. El mal manejo de nuestras contradicciones internas puede resultar demoledor para el futuro de nuestra organización política, y para el país en su conjunto, que requiere un cambio de gobierno a partir del 2012 que abra las puertas a la equidad y a la justicia social.
Por las razones antes apuntadas, y recogiendo el sentimiento de amplios sectores del partido, El Foro Renovador reitera su propuesta de un gran Pacto por la Gobernabilidad del Partido Revolucionario Dominicano.
Es hora de establecer una sincera, directa, franca y democrática comunicación para alcanzar dialógicamente acuerdos internos que deben preceder a los que hay que buscar con otras fuerzas para lograr el triunfo al que aspiramos; Es hora también de retomar las ideas de Peña Gómez y los principios del Socialismo Democrático.
Es hora de fortalecer la disciplina interna, basada en el respeto al Estatuto; a la autoridad colectiva de los organismos y a la soberanía de las bases. Urge reducir el asambleismo, poner en vigencia toda la estructura partidaria, afianzar y ampliar la educación doctrinaria y política.
El Pacto por la Gobernabilidad es la solución de los conflictos internos y el anuncio del triunfo del Partido Revolucionario Dominicano. Lo reclamamos en nombre del Foro Renovador, y en la memoria de José Francisco Peña Gómez. Apóstol de la unidad y de la democracia.
Por el Foro Renovador del PRD:
Lic. Ernesto Zabala Dr. Tirso Mejía Ricart
Coordinador General Miembro
Dra. Yvelisse Prats-Ramírez de Pérez Dr. Julio Peña,