Este Blog es órgano de información del Foro Renovador del PRD, corriente de Centro Izquierda, Socialista y Democrática, interno al PRD.
M A N I F I E S T O
¡POR EL PRD, POR LA NACIÓN Y LA DEMOCRACIA!
A todos los Dirigentes Nacionales, Provinciales, Municipales y Zonales
A todos los Militantes y Simpatizantes del PRD:
Al Pueblo Dominicano:
En razón del afán de quedarse y perpetuarse en el poder a cualquier precio, la administración peledeista de Leonel Fernández condujo a la República Dominicana a una crisis política, económica, social y moral de proporciones nunca vistas a todo lo largo de nuestra historia republicana.
De ahí que las elecciones del 20 de mayo pasado terminaran en una gran frustración colectiva, por la utilización abusiva de los recursos del estado, a costa del endeudamiento público y la semiparalización de los servicios que corresponden al Estado.
El PLD ejerce un control despótico de los órganos de poder del Estado: Ejecutivo, Legislativo, Judiciales, Electorales, Cámara de Cuentas, Liga Municipal, Junta Monetaria, etc., imponiendo de hecho una dictadura de partido.
La administración peledeista ha profundizado la crisis económica, el desempleo y el subempleo generalizados, así como la ruina progresiva de la mayor parte de las empresas y los productores agropecuarios, por el alza desmesurada de los alimentos, insumos e impuestos, acompañados de cuasi monopolios y privilegios irritantes, todo lo cual ha creado un creciente endeudamiento interno y externo que hacen la situación insostenible para el pueblo dominicano.
Las condiciones de vida se han agravado: las carencias de todo tipo, la inseguridad ciudadana, los graves déficits en la educación y la atención sanitaria; la drogadicción y los abusos e ineficiencias del sistema policial y la justicia, completan el cuadro de los infortunios de nuestro pueblo.
Para colmo de males, el gobierno del PLD pretende nulificar la vida de los demás partidos políticos dominicanos utilizando el dinero estado, la Junta Central Electoral y al Tribunal Superior, Electoral como instrumentos para dividirlos y ponerlos a su servicio.
Frente a esa situación calamitosa, el PRD, principal partido de oposición y responsable de las principales conquistas democráticas que ha alcanzado el país, tiene el deber de allanar el camino de su unificación y ulterior compactación con las demás fuerzas políticas y sociales, para superar el despotismo peledeista que nos ahoga, así como de articular un proyecto político común de renovación económica y social para los años venideros.
El imperativo de la hora es la unidad solidaria y la renovación partidaria por encima de los intereses y pasiones que lo impiden. Esa unidad debe lograrse con el sacrificio de todos los que tienen aspiraciones, por legítimas que sean; y abarcar sobre todo a los que tienen mayor liderazgo o autoridad dentro del PRD: porque son quienes tienen la mayor responsabilidad en la superación de la crisis. Los que no lo acepten serán abandonados por las masas.
La unidad del partido pasa inevitablemente por la elección de un Presidente y demás directivos en una convención democrática, pautada por una Comisión Nacional Organizadora, libre del control de los sectores que hoy polarizan y paralizan el quehacer político del partido de la esperanza nacional, y un padrón electoral partidario confiable.
Una dirección del PRD independiente es lo que se requiere para que pueda enfrentar el reto de reestructurarlo, preparar políticamente a su militancia y celebrar unas elecciones primarias libres de sospechas, para que tanto el candidato a la Presidencia de la República que resulte de ese certamen, como los demás candidatos congresuales y municipales que representarán a nuestra organización política en los comicios generales señalados para el año 2016, tengan todas las de ganar en esa cita comicial, vinculándose a los intelectuales democráticos , los empresarios progresistas y los dirigentes comunitarios, para hacer un gobierno justo, democrático y de progreso, como el que requiere la nación a la hora actual.
Ello supone la definición del rol opositor del Partido, consecuente con la defensa del pueblo ante la reforma fiscal del gobierno del presidente Danilo Medina, beneficiario de la dilapidación de fondos públicos que dirigió Fernández, para ganar las elecciones a como diera lugar.
Para todos esos fines se impone la convocatoria urgente y sucesiva de la Comisión Política, el Comité Ejecutivo Nacional y el Pleno Nacional de Dirigentes que pueda aprobar una estrategia de alianza con la sociedad civil que posibilite un gran acuerdo político similar al acuerdo de Santiago o el de Santo Domingo.
Proclamamos y así debe entenderse, que solo tendremos una organización capaz de aglutinar a todos los sectores valiosos del país para triunfar en el 2016 y poder superar la penosa situación en que ha caído el pueblo dominicano, si logramos manejar de manera adecuada y separadamente los tres momentos fundamentales por los que ha de pasar la reconstrucción y el relanzamiento del glorioso Partido Revolucionario Dominicano, a saber:
1.- La unidad al margen de los intereses de grupos, con la designación de una Comisión Organizadora y la confección de un padrón partidario confiables.
2.- La elección de una dirección del Partido independiente y participativa, que incluya a los marginados con capacidades no utilizadas, sobre todo jóvenes y mujeres; que sea capaz de organizarlo racionalmente y dotarlo de una doctrina actualizada, de acuerdo a los lineamientos del Congreso José Francisco Peña Gómez de octubre del 2010.
3.- La elección libre y universal de los candidatos a las elecciones nacionales y municipales del 2016.