Este Blog es órgano de información del Foro Renovador del PRD, corriente de Centro Izquierda, Socialista y Democrática, interno al PRD.
NO A LA CEMENTERA EN LOS HAITISES.
El Foro Renovador del PRD se opone a la construcción de una empresa cementera en el Distrito Municipal de Gonzalo afectando directamente a nuestro Parque Nacional de Los Haitises.
Hacemos un llamado a todos los sectores vivos de la sociedad incluyendo a la alta dirección de nuestro Partido Revolucionario Dominicano -PRD- para que se pronuncie en defensa de ese imprescindible patrimonio de la república.
Los Haitises es una región muy particular.
Es una reserva de agua sin igual en toda la región del Caribe; posee una condición de topografía Cárstica, que no es más que la existencia de un suelo de origen calcáreo, compuesto de una roca caliza fragmentada, y con un “envejecimiento” que le permite ser perfecta y suficientemente porosa o permeable, permitiendo así la existencia de un sistema subterráneo de escorrentía de las aguas.
Otra condición muy especial lo constituye la entrada en esa zona de los vientos alisios provenientes de Atlántico, los cuales traen en nuestras épocas de lluvias la suficiente humedad, lo que hace de Los Haitises una región sin igual en República Dominicana y el resto de las Antillas. Estos vientos alisios entran por Los Haitises desplazándose entre las Cordilleras Septentrional y la Central, haciendo del Valle del Cibao, lo que todo sabemos que es y constituye.
Las condiciones geomórficas de la región de los Haitises hacen que nazca y se desarrolle subterráneamente el río Brujuelas, que atraviesa toda la isla de norte a sur, desembocando subterráneamente en el Caribe, entre, aproximadamente el kilómetro 12 de la autopista de las Américas, extendiéndose mas allá de Juan Dolió. La entrada de agua dulce al océano y su mezcla con el agua salada produce ese color azul turquesa, hermoso y muy particular de esa zona.
Varios connotados hidrólogos han calificado al subterráneo río Brujuelas, como el más caudaloso del país, constituyéndose en la más importante reserva de agua potable de la nación, la cual no podríamos utilizar, si hacemos uso irracional de los suelos de la región de Los Haitises.
Debemos llamar la atención a todo el País, a los ciudadanos y desarrolladores de la región Este en especial, ya que dependerá en gran medida la existencia de agua en la cantidad y la calidad como sólo la zona de Los Haitises puede suplirla, esto si es verdad que queremos desarrollar turismo y sector inmobiliario en esa referida Región.
Si bien es cierto que para la fabricación de cemento, es imprescindible la roca caliza o caliche como comúnmente se le llama, no menos cierto es que existen cientos de lugares donde instalar una empresa como la esta planteada. Entran en juego entonces, haciendo un análisis mas profundo, el factor costo de producción, costo de transporte y destino final, son posiblemente y sin lugar a dudas las variables que hacen rígidas las posiciones de los defensores. No obstante estamos también seguros de que es posible encontrar varios lugares en la región este y cercana a la ciudad con las características suficientes para ser explotadas industrialmente.
Constituiría un rotundo error aceptar los tecnicismos legales, tales como el de la exclusión de la zona limítrofe, o el de las voladuras con dinamita. Estarían jugando con nuestra inteligencia elemental quienes aleguen “verdes técnicas modernas”. Debemos oponernos no solo al desarrollo de la citada Cementera en Los Haitises, si no a cualquier actividad industrial, minera y de explotación de los recursos naturales de esa región, porque ello atentaría contra la vida, la de la nación, la nuestra, la de nuestros hijos y la de las futuras generaciones.
Las empresas productoras de cemento son de las más contaminantes del mundo y aquí tenemos una amarga experiencia con la fábrica Cementos Dominicanos, la cual fue instalada en 1946 a orillas del río Isabela en la entrada de Villa Mella frente a La Zurza. Ahí se inició la grosera contaminación que hoy afecta a ese río.
El Foro Renovador estará de pie enfrentando ese contrasentido social, ambiental y político, en lucha para preservar a Los Haitises, en defensa de nuestra vida, la de nuestros hijos y las futuras generaciones.